Reseña bibliográfica

Hauser, E. (2023). How Women Became Poets: A Gender history of Greek literature. Princeton University Press: Princeton, 356 páginas.

En la antigua Grecia, cuando las mujeres creaban, escribían y presentaban sus composiciones poéticas, no existía una palabra que nombrase quiénes eran y qué hacían. Palabras como “bardo” o “poeta” eran gramaticalmente masculinas. La poetisa más célebre de la antigüedad griega, Safo, no tenía un nombre propio. “How women became poets. A gender history of greek literature”, de Emily Hauser, indaga, precisamente, qué lenguaje era utilizado para describir la experiencia de las poetas, en un mundo cultural y lingüísticamente construido para que el canon masculino represente el status quo.

El texto que reseñamos fue publicado en el año 2023 bajo el sello de Princeton University Press. Su autora, clasicista e historiadora británica, es profesora titular de Estudios Clásicos e Historia Antigua en la Universidad de Exeter. Sus trabajos de investigación se centran en estudios de género y autoría en la antigüedad, la épica homérica y la recepción clásica en la escritura contemporánea. Ha escrito libros como “Reading Poetry, Writing Genre. English Poetry and Literary Criticism in Dialogue with Classical Scholarship” (2018), junto a Silvio Bär, de Editorial Bloomsbury, y ha colaborado en la escritura de capítulos para libros como “The Gendered ‘I’ in Ancient Literature” (2022) o “The Cambridge Companion to Ancient Greek Epic” (2024). Asimismo, es autora de ficción histórica. Sus años de trabajo académico y un sensible sentido poético del lenguaje han confluido en el presente libro, escrito con una narrativa rigurosa pero accesible a un público no especializado.

El libro se divide en cuatro apartados, antecedidos por una introducción que presenta la problemática que se recorrerá a lo largo del texto. A través de una arqueología de la construcción de la figura del poeta, se rastrea el vocabulario desplegado por distintos autores griegos para denominar la autoría poética en el “campo de batalla” del género.

La primera parte se titula “Lyre. The Singer-Man: Making Poets Male from the Beginning”, y se compone de tres capítulos que exploran la construcción del poeta masculino como “singer-man” en la época arcaica. El primero, “The Invention of the Singer-Man in Homer”, indaga las estrategias utilizadas en la épica homérica para nombrar a los bardos, del cual emergerá un término con una larga tradición en la época arcaica: “aoidos”. Sería el comienzo de una historia de estrategias exploradas para delinear la configuración del “hombre-poeta”, siendo la poesía un asunto de hombres para hombres.

El segundo capítulo, “Mastering the Muses in Hesiod”, avanza sobre la relación entre Hesíodo y voces femeninas en la Teogonía, al presentarse el primero como un “mousaōn therapōn”, es decir, “servidor de las musas”. La autora indaga sobre la configuración semántica del término y demuestra la existencia de capas de significados en las cuales Hesíodo se apodera de la capacidad creativa de las Musas. A su vez, en este capítulo, se analiza brevemente una fábula presente en “Los Trabajos y los Días”. Aquí, lo que le interesa a la autora es explorar las dinámicas de género a un nivel meta-poético desarrolladas entre el halcón y el ruiseñor –el primero, gramaticalmente masculino, el segundo femenino-.

Por último, el tercer capítulo, “The Instruments of Song in the Homeric Hymns”, explora la tensión existente en un punto central: la palabra “lira” –así como el propio término usado para “canción” o “voz”- es femenina. Por ello, se conforma una paradoja entre, por un lado, la persona del poeta y los temas que aborda en sus composiciones –masculinas- y, por el otro, los instrumentos asociados con la música –femeninos-. La autora ve en el Himno Homérico a Hermes un ensayo de respuesta a este problema. En él se desarrolla la metafórica invención de la lira, y la estrategia desplegada por Hermes para subsumirla a sus propósitos como poeta.  

El segundo apartado se denomina “Tool. The man-maker: male poets making male citizens”, el cual se compone de dos capítulos. Aquí se continúa analizando la auto-configuración del poeta a través de un novel concepto, “poiētēs”, a partir del siglo V a.C. El cuarto capítulo se denomina “How to Make Men in Aristophanes”, y aborda una nueva visión del poeta-hombre, como “man-maker”. La autora argumenta, a través del análisis de obras como “Las Tesmoforias”, “Nubes”, “Lisístrata” o “Ranas”, que el desarrollo de este término implica nuevas formas de demarcar la masculinidad del poeta, en relación con el desarrollo de la democracia. Por ello, en Aristófanes, el poeta no sería sólo un ciudadano, sino que, además, tendría un rol como creador/educador de hombres.

El quinto capítulo, “The (Gendered) Problem of Plato and the Poets”, examina el intento de Platón, en “República”, de redefinir el rol de los poetas. Platón, al reconocer el rol político que juegan los poiētēs en la definición de la ciudadanía, entiende que estos deben educar en las formas correctas de virilidad. Por lo tanto, las historias deben ser sobre la hombría y la valentía; en este trayecto, las mujeres, sean personajes, voces femeninas o poetas reales, deberían ser eliminadas.

Aun con su intención de silenciar las voces femeninas, en los textos de Platón aparecen voces disonantes; tal es el caso de Diotima en el “Simposio”, quien habilita explorar formas de describir a las mujeres-poetas. Este giro argumentativo constituye el paso previo al tercer apartado, “Wreath. The female homer: toward a language for women poets”. Constituido por dos capítulos, aquí se analizan las problemáticas que atraviesan los hombres en la búsqueda de palabras que describan a las mujeres que escriben.

“Into the Otherworld: Singing Women in Euripides” es el nombre del sexto capítulo, el cual explora los primeros intentos de los hombres en nombrar a las mujeres con voz. Las tensiones derivadas de la inexistencia de cualquier término llevó a intentar usar aoidos –un concepto con una larga historia de poetas varones-, no en mujeres poetas, sino en criaturas, objetos o ideas asociadas con la creatividad y la voz femenina. De este modo, la autora analiza el corpus de Eurípides en busca de las formas por las cuales el tragediógrafo aplica aoidos a diosas, musas, u objetos inanimados. El capítulo termina con un análisis sobre las implicancias de la otredad en el ser mujer por medio del examen del discurso de Medea en la homónima obra.  

Por su parte, el séptimo capítulo, “A Woman, or a Poet? Words for women poets, from Herodotus to Antipater”, gira en torno a una problemática central en el libro, a saber, si era más importante para los antiguos griegos la identidad femenina o la identidad de poeta. En un idioma cuya estructura gramatical estaba signada por el género, y donde términos como aoidos o poiētēs contaban con una extensa tradición histórica de asociación con la masculinidad, esta pregunta se torna crítica. Para abordar el problema, la autora indaga distintas estrategias utilizadas por escritores para describir poetas mujeres, desde mousopoios empelado por Heródoto, en “Historias”, para referir a Safo; a diferentes variantes de un aoidos feminizado; para cerrar el periodo helenístico con la invención de un nuevo vocabulario, poiētria.

El análisis precedente le permite a la autora aseverar que, en lo que respecta a los autores masculinos y la relación mujer-escritura, el género aparece en primera línea. Las diferencias entre ambos géneros son marcadas y enfatizadas. “Birds. A New Kind of Language: Women Poets in Their Own Words” es el nombre del último apartado, que pretende estudiar el problema de la autoría desde la perspectiva femenina. Compuesto por los dos capítulos finales, se analizan las formas por las cuales las mujeres decidieron darse un nombre en sus propios términos.

El octavo capítulo se titula “Mother Sappho: Creating Women Poets”. Lo que Hauser E. plantea es que, en el proceso de darse un nombre y de revelar la autoría femenina, las poetas recurren a un discurso consiente de la histórica asociación entre poesía y masculinidad, y construyen nuevos términos para señalar su propia identidad. Es en esta línea que se analiza el corpus textual de Safo, donde ella misma se nombra mousopolos, señalando un nuevo vínculo con las Musas. Asimismo, se indagan las alusiones metafóricas, en Safo, Nossis, Eurydice de Macedonia y el oráculo délfico, en torno a la relación entre la maternidad y la creatividad; entre ser poeta y ser madre.

El último capítulo, “Bards and Birds: Old Terms on Her Terms, from Sappho to Nossis”, vuelve sobre un concepto, aoidos, para revisar las formas por las cuales las poetas lo adaptaron o descartaron. Por un lado, este procedimiento permite comprobar que las mujeres eran conocedoras del término que usaban los poetas masculinos para nombrarse a sí mismos. Por el otro, el análisis de los –exiguos- textos escritos por mujeres que se conservan da cuenta que ninguna se llamó a sí misma aoidos, poiētēs o poiētria. Una de las principales razones de ello, argumenta la autora, es el éxito de la estrategia de masculinización de estos términos. Al negarse a adaptarlos, las poetas generaron un nuevo vocabulario. Tal es el caso del elegido por Safo, mousopolos. Además, Hauser E. aborda uno nuevo, presente en el corpus de la epigramatista Nossis, quien escribe, en el periodo helenístico, mousaōnaēdonis, o ruiseñor de las Musas. Esta palabra, acompañada del calificador mousaōn –ambos femeninos-, no sólo es una respuesta al ruiseñor silenciado de Hesíodo, sino que, también, configura un linaje con Safo al reconceptualizar términos masculinos y reconfigurar la relación con las Musas.  

El libro cierra con una breve conclusión, donde se recapitula el recorrido analítico propuesto en el texto. Antes que una perspectiva centrada en la literatura femenina como un campo independiente, Hauser defiende una postura que prioriza leer las intertextualidades y la producción contextualizada, por medio de las cuales las poetas fueron definiendo sus identidades.

A lo largo del libro, Emily Hauser construye una nueva historia literaria, con una metodología inspirada en los estudios filológicos, aportando no sólo a nuestro entendimiento de la literatura antigua, sino, esencialmente, a las formas por las cuales el lenguaje articula los modos de vernos y entendernos. De este modo, cada capítulo analiza pormenorizadamente las estrategias desplegadas por los autores para “masculinizar” la poética y para nombrarse como tales. En contrapartida, y en un campo de batalla donde el género es lo que se halla en disputa, las mujeres construyeron sus propias relaciones con la literatura, de forma intertextual y performática. Para finalizar, en un contexto donde el lenguaje con sesgos de género sigue en debate, la autora habilita la reflexión y el cuestionamiento sobre nuestras propias formas de nombrar y categorizar en un sentido que es, eminentemente, político.

Mailén Palavecino Cabero

Facultad de Humanidades,

Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina)

mailenpalavecinoc@gmail.com

https://orcid.org/0009-0008-2072-2381

Bibliografía

Aronskind, R. (2011). “Enseñanza de la economía: el deber de superar el estigma de la ciencia triste”. En Wainer, V. (comp.): Enseñar economía hoy: desafíos y propuestas alternativas al paradigma neoclásico. Los Polvorines, Argentina: UNGS Ediciones.